

Los Distritos de Innovación indican el grado de avance tecnológico de una ciudad. Startups, universidades, centros de investigación y grandes empresas conviven en un mismo espacio urbano, lo que fomenta la interacción y la colaboración entre ellos. Te presentamos este nuevo modelo urbano “de uso mixto” que nace para impulsar las ciudades como motor económico y sostenible.

Miquel Barceló, no el pintor sino el ingeniero experto en urbanismo, define en su libro “Distritos innovadores” estos entornos como “áreas urbanas en las que empresas y centros de conocimiento conectan con pequeñas empresas, start-ups, incubadoras y aceleradoras. Espacios físicos basados en la mezcla de usos de viviendas, oficinas y servicios, atractivo para el talento internacional” (por supuesto, te recomendamos leer su libro ;-).
De esta definición se desprenden varios conceptos:
Las grandes ciudades del siglo XXI compiten actualmente por atraer conocimiento y capital, los dos “ingredientes” básicos de la nueva economía del conocimiento. De hecho, diversos estudios confirman que los innodistritos son capaces de crear hasta ¡15 veces más oportunidades laborales por residente! Aquellas capitales que quieran estar en la cresta de la ola, sí o sí deben contar con uno.

La ciudad de Barcelona fue pionera aprobando en el año 2000 el proyecto Distrito 22@, como plan urbanístico de regeneración de la zona industrial de San Martí – Poblenou. El Silicon Valley en San Francisco también es muy conocido por ser foco de talento innovador, pero este modelo es más bien un parque empresarial especializado poco compacto con fomento del acceso con coche y sin mezcla de usos.
La diferencia también con Silicon Valley es que los proyectos de distrito son iniciados por entidades gubernamentales locales: los ayuntamientos. Tras la aprobación del plan, las empresas público-privadas son las encargadas de promover la transformación de los barrios.
Prácticamente todas las ciudades con más de 500.000 habitantes quieren sumarse a la ola de los innodistritos. ¿Por qué? Estos escenarios urbanos promueven la economía del conocimiento: impulso de centros universitarios, de investigación, etc… y cómo convergen con el mundo empresarial, tanto a nivel de startups como de grandes multinacionales. El resultado son entornos edificados que concentran un gran número de espacios para la tecnología y el I+D, enfocados éstos a su vez en el crecimiento económico.
Además, los sociólogos y urbanistas advierten: la Inteligencia Artificial y la automatización amenazan con reemplazar en un futuro próximo alrededor del 15% de los puestos de trabajo en Europa. Así que debemos reaccionar implantando un modelo económico basado en el know-how, y con ello la creación de recintos dentro de las ciudades dedicados a este nuevo motor económico.
En resumidas cuentas: los Distritos de Innovación son necesarios porque representan el modelo urbano de la economía del conocimiento.

¿Existe un planeamiento urbano específico que favorezca el desarrollo de la innovación? Todos los innodistritos comparten las siguientes características urbanísticas:

Está claro que los distritos de innovación son auténticos focos de producción arquitectónica y de oportunidades de negocio en el sector. Actualmente existen numerosos proyectos en marcha a nivel mundial basados en el modelo inicial de Barcelona. En EEUU hay gran actividad prácticamente en todos los estados. En Europa destaca la inversión que se está haciendo en Reino Unido, han creado una red formada por varias ciudades. Veamos las iniciativas más destacadas a nivel mundial:

La ciudad colombiana ha sido nombrada distrito especial para el desarrollo tecnológico y se considera actualmente el mayor centro de Hispanoamérica de estas características. El ayuntamiento de Medellín lleva con el proyecto desde 2019 y está transformando todo el centro urbano en un “valle del software”.

El Distrito 22@ es el mayor hervidero de negocios innovadores, emprendimiento y cultura de España y comprende un ámbito de 200 hectáreas en el distrito de Sant Martí, al final de la avenida Diagonal. La iniciativa lleva desde su aprobación en el año 2000 transformando el tejido industrial de comienzos del siglo XX con campus de la Universidad Pompeu Fabra, empresas médicas, multinacionales de la comunicación y centros culturales.

En Miami se está desarrollando un proyecto innovador desde 2019 para atraer la inversión y el talento. La reurbanización transformará 7.2 hectáreas del barrio marginal “little Haiti” en todo un centro de negocios donde también habrá planes especiales de fomento de empleo local para los residentes en riesgo de exclusión.

En Londres se están llevando a cabo varios proyectos de innodistritos. El más avanzado de ellos es el ubicado en el campus White City del Imperial College, al oeste de la metrópolis. La iniciativa se centra en el sector científico y desarrolla vínculos entre startups iniciadas en el ámbito universitario y empresas consolidadas.

La Universidad de Manchester y la empresa tecnológica Bruntwood SciTech se han aliado para reconvertir el campus universitario en una auténtica ciudad de la tecnología especializada en materiales avanzados, innovación médica, tecnología digital y biotecnología. El proyecto lleva activo desde hace un par de años y se invertirán ¡1.7 billones de Libras!

El último en llegar y más ambicioso de todos es el proyecto que se impulsará desde la capital de Vietnam, Ho Chi Minh. El proyecto pondrá literalmente la ciudad patas arriba: cubrirá un total de 22000 hectáreas repartidas en tres barrios. Cada uno de los 6 ámbitos urbanos desarrollará una industria diferente: servicios financieros, deporte, tecnología e institucional, educación, ecoturismo y smart city.
