

En el Reto Kömmerling estamos dispuestos a terminar el año empapándonos de la mejor arquitectura. Nos gustaría despedir el 2023 recordando algunas de las mentes más brillantes que nos dejaron este año. Maestros y fuentes de inspiración de varias generaciones por todo el mundo, ellos dejaron de vivir, pero su obra sigue más viva que nunca. ¡Larga vida a nuestros grandes arquitectos!

El año 2023 comenzó con la lamentable pérdida de Arata Isozaki. Considerado el último de los ocho grandes arquitectos japoneses, sus más de 100 obras repartidas por todo el mundo confirman su enorme creatividad y eclecticismo. Cada edificio de Isozaki tiene un carácter único e irrepetible, por eso es tan difícil resumir su estilo. Uno de sus últimos proyectos fue el Centro Nacional de Convenciones en Doha (Qatar). Además, a lo largo de su vida cosechó varios premios internacionales como el Pritzker 2019 y la Medalla de Oro de Arquitectura RIBA en 1986.


Uno de los arquitectos más representativos de la India contemporánea falleció también en 2023. Doshi dedicó su vida a fomentar y difundir la arquitectura en su país con más de 100 obras. Doshi trabajó en su país con los grandes del siglo XX: Le Corbusier y L. Kahn. Con ellos aprendió a manejar la luz y la sombra de forma magistral, adaptando estos conocimientos a la cultura hindú. Su arquitectura está muy comprometida con la educación y la sociedad de su tiempo. A lo largo de su vida, Doshi fue merecedor del Premio Aga Khan en 1995, el Pritzker 2018 y la Medalla de Oro RIBA en 2022.


Aunque Rafael Viñoly es conocido como el arquitecto del edificio “walkietalkie” en Londres, su obra va más allá. De estilo racionalista, funcional y audaz, la oficina de Viñoly ha diseñado de todo: rascacielos, museos, centros culturales, oficinas, aeropuertos, etc. En palabras del propio arquitecto en 2023: “la arquitectura no es simplemente un esfuerzo artístico, o un mero desafío técnico u organizativo, es una práctica social con un impacto significativo en el entorno colectivo mucho más allá de los efectos de su visualización inicial. Es esa responsabilidad hacia el medio ambiente lo que define el ámbito de competencia de la profesión.”


En nuestro homenaje a los grandes arquitectos del 2023 se cuela una mujer. Beverly Willis fue una auténtica defensora del trabajo de las mujeres creativas. Willis se movió de forma muy cómoda en todas las disciplinas artísticas, incluida la arquitectura. Las formas de sus edificios son una interpretación abstracta de la naturaleza y no cesan en detalle. Sus proyectos fueron auténticos retos: en 1960 ideó su código propio de arquitectura accesible para un cliente con esclerosis múltiple. También fue pionera en obras de cambio de uso de edificios antiguos. Todas sus obras están en San Francisco: el edificio de Ballet de San Francisco, las Union Street Shops, los apartamentos Vine Terrace, etc. también diseñó objetos industriales e interiores de edificios.


Para definir a Paolo Portoghesi debemos irnos a los comeinzos de la Bienal de Venecia de Arquitectura. El arqutiecto italiano fue su director en los primeros años de andadura de la muestra, colaborando con arquitectos de renombre de la época como Venturi, Aldo Rossi, Isozaki, Gehry, Koolhaas, etc. Portoghesi también es muy conocido en la esfera docente en historia de la arquitectura, considerado uno de los arquitectos con mejor conocimiento del estilo barroco italiano.
¿Y qué legado arquitectónico nos deja Paolo Portoghesi? En sus primeros años se interesó mucho por la arquitectura de Borromini e integró su aprendizaje en un tipo de arquitectura postmodernista. Posteriormente, sus proyectos iban más encaminados a lo que él definió como “geoarquitectura”: consiste en hacer arquitectura relacionándola con el entorno y la naturaleza y no tanto con la economía.


Mencionar a Andrés Perea es sinónimo de Escuela de Arquitectura y obras interesantes. Los que estudiamos en la ETSAM sabemos que Perea era una auténtica institución entre los alumnos, con carácter y genio. En 2023 lamentamos su pérdida, fue además uno de los arquitectos más productivos de la esfera nacional: el Centro Parroquial en Tres Cantos, la biblioteca pública Rafael Alberti en Madrid, promociones residenciales, etc.
Andrés Perea estuvo implicado también en materia de sostenibilidad. Fue uno de los socios fundadores e impulsores de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura (ASA). Uno de sus últimos proyectos es el edificio Fontán, en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela. Fontán es además una de las obras nominadas para los EUmies Awards 2024.


El aragonés José Manuel Pérez Latorre fue profeta en su tierra, realizando la mayor parte de sus proyectos en Zaragoza. Una de sus obras que más me sorprendió, antes de estudiar arquitectura, fue las fachadas translúcidas de su Museo del Foro de Caesaraugusta en la Plaza de la Catedral del Pilar. Fue un arquitecto que supo integrar a la perfección materia y técnica, luz y función. Su legado queda materializado para siempre en Zaragoza con sus museos, plazas, auditorios, etc.

