

La estanqueidad es una característica física cuyo objetivo consiste en impedir el paso de agentes externos al interior, principalmente el agua y el aire. En el caso de los edificios, debemos comprobarla tanto a nivel de proyecto como en obra, por medio de diferentes pruebas físicas. ¿Cómo diseñar edificios estancos y por qué es bueno hacerlo? ¿Es requisito obligatorio para cumplir con el Código Técnico? Estas y otras respuestas prácticas las encontrarás en este post técnico del Reto Kömmerling.

La estanqueidad crea una barrera separadora física entre los agentes externos que pueden crear patologías constructivas al edificio, como es la entrada de agua/humedad y las infiltraciones de aire en el interior. Un edificio se considera estanco cuando se utilizan materiales que sirven para ese efecto. Es imprescindible que tengamos especial atención en resolver bien los encuentros entre distintos sistemas constructivos y planos.
El hecho de tener edificios estancos al aire beneficia notablemente al confort interior. Además, mejora el aislamiento acústico del exterior y reduce las demandas energéticas, incluso también la sensación de disconfort en regiones con veranos calurosos y húmedos. Además, los edificios estancos tienen están libres de patologías como:
Se realiza mediante el sellado continuo de toda la envolvente del edificio. Primero debes definir esa continuidad en los planos del proyecto trazando una línea, lo que se llama la «linea de hermeticidad». Esa línea la consigue en obra empleando materiales herméticos, que pueden ser desde guarnecidos de yeso en paramentos, pasando por soleras de hormigón, hasta la utilización de láminas y cintas especiales. Estas soluciones son muy eficaces en zonas específicas del edificio como:
Presta mucha atención sobre todo a la instalación de las carpinterías, ya que muchas veces prescribimos el uso de sistemas de carpintería muy avanzados pero, lamentablemente, la instalación no está debidamente ejecutada y existen infiltraciones de aire en el encuentro carpintería-muro. Por eso, te recomendamos que recurras a fabricantes que cuenten con instaladores de calidad y especializados en ejecución de huecos tanto estanca al agua como al aire.
Estanqueidad, hermeticidad y permeabilidad al aire. Tres palabras diferentes que vienen a expresar el mismo concepto: una barrera al paso del aire hacia el interior. El documento del Código Técnico de la Edificación «Ahorro de Energía» (CTE HE) define la permeabilidad al aire como «aquella propiedad de una superficie (p.e., una ventana o puerta) de dejar pasar el aire cuando se encuentra sometida a una diferencia de presiones entre sus caras. La permeabilidad al aire se caracteriza por la capacidad de paso del aire, expresada en m3/h·m2, en función de la diferencia de presiones.»
Te habrás fijado que, ya de primeras, el Código Técnico de la Edificación limita el concepto de la estanqueidad al aire (o permeabilidad, que es justo el antónimo) a la zona de los huecos del edificio. De ahí la vital importancia que cobra la correcta ejecución de los encuentros huecos-muro.
La sección DB-HE1 especifica en el apartado 3.1.3. los valores límite de la estanqueidad en los huecos, dependiendo de las zonas climáticas de invierno:

Más adelante, relaciona directamente un requisito general de estanqueidad de los edificios con la compacidad de estos, siendo claramente más exigente con los edificios compactos:

Finalmente, en el anexo H del DB-HE puedes encontrar cómo realizar los ensayos de estanqueidad al aire de los edificios. Aunque este tipo de ensayos no son obligatorios para el cumplimiento del CTE HE.