

Bjark Ingels Group, el estudio de arquitectura top con sede en Dinamarca, debuta en España con el edificio GOe San Sebastián. Recién inaugurado en octubre de 2025, el GOe nace como epicentro mundial de la innovación gastronómica. Para los que Donostia os pilla un poco a desmano, en el Reto Kömmerling os hemos preparado este post, donde conoceremos el proyecto y las principales características de este primer edificio de BIG en España.

El GOe (Gastronomy Open Ecosystem) es la nueva apuesta del Basque Culinary Center (BCC), con la intención de reunir bajo un mismo techo a grandes chefs, proyectos de innovación y emprendedores en el sector de la alimentación. Y qué mejor escenario que ubicar el centro en San Sebastián, la capital de los pintxos y donde se concentra el mayor número de restaurantes con estrella Michelin del mundo :-).
En palabras de sus promotores, el GOe “será lugar de conocimiento, investigación, emprendimiento y participación ciudadana, y a su vez fomentará el intercambio entre ellos”: habrá oferta de cursos y másters para profesionales, espacios de coworking, cocinas equipadas para la innovación, programas para startups y conferencias y talleres para el público general.

El GOe nos gusta porque es un edificio permeable al público: fue diseñado para ser accesible para todos, tanto chefs de renombre como vecinos del barrio. Esta filosofía de apertura al público nos recuerda a otro proyecto de BIG, el edificio CapitaSpring en Singapur, donde puedes recorrer sus espacios con total libertad.
Por ejemplo: los grandes ventanales de fachada te permiten curiosear desde la calle la actividad cotidiana dentro del edificio: en las cocinas, en los laboratorios, en los seminarios, etc. La intención es llamar la atención de los viandantes y que entren y recorran el edificio de arriba abajo.

La propuesta arquitectónica de BIG que ganó el concurso en 2022 se llamó “Camino de las Olas”: un diseño “en bandas” que se adaptan a la forma alargada y desniveles del solar, y con el objetivo claro de dirigir todas las vistas al mar, ya que está a 5 minutos a pie.
Una vez ganado el concurso, entraron en el proyecto los arquitectos BAT (Bilbao Architecture Team), para adaptar el diseño a la normativa y a la viabilidad constructiva en España.
El resultado es un edificio de 9.090m2 que alberga un programa de usos extenso, pero sin pretensiones de destacar sobre su entorno: es más, sus volumetrías en suaves pendientes con cubiertas verdes transitables quieren recuperar para el barrio el parque original que se perdió con la construcción del edificio. Ahora el solar es un “parque habitable” :-).

Como te hemos explicado antes, el GOe es un edificio abierto, que quiere dialogar con la ciudad, así que las fachadas están totalmente acristaladas. Además, los ventanales de la fachada longitudinal que dan a la Avenida de Navarra están modulados con un ritmo acorde a la escala urbana.
Los revestimientos son de acero corten, un material muy conectado con lo industrial.

Los elementos vertebradores en el GOe son los espacios de uso público: partimos a nivel de calle recorriendo el Gastro Hall, un atrio escalonado que asciende hasta la planta segunda. Este espacio puede utilizarse como anfiteatro para eventos y por él puedes ver la actividad en otras salas de uso más privado.
Continuando en la segunda planta, el Gastro Hall se extiende como auditorio, con un diseño interior escalonado similar. También puedes acceder al auditorio directamente desde la cubierta transitable.

Pasado el auditorio, terminamos la experiencia en el restaurante de la planta superior del GOe, donde podrás degustar platos deliciosos con vistas al Cantábrico. Los acabados de todos estos espacios son en madera y piedra, materiales naturales acogedores al visitante.

Observando este esquema de distribución secuencial del programa público, es como si los arquitectos se hubieran basado en la linealidad del aparato digestivo para la organizar el edificio. Y a ti, ¿qué te parece?

En contraste a las zonas públicas, los acabados en las aulas, cocinas, laboratorios y oficinas tienen un aire industrial, con materiales de fácil limpieza y mantenimiento. El edificio está equipado con 8 cocinas de investigación y 10 laboratorios, lo que le convertirá en un auténtico think tank culinario.
Estos espacios para profesionales de la cocina son flexibles con tabiques móviles, lo que permiten adaptar las dimensiones de las aulas según el aforo.

El edificio GOe presume de tener 3.600m2 de zonas verdes, la mayoría ubicadas en sus cubiertas transitables. Aunque ahora hay plantadas especies pequeñas, está previsto plantar árboles, de forma que el barrio recupere la superficie de parque que había antes y también evitar el efecto isla de calor que produciría el edificio.
Estas cubiertas en diferentes alturas te permiten tener buenas vistas de la ciudad y de la costa sin tener que subir al monte Igeldo y además están provistas de accesos directos al interior del edificio.
Hasta aquí nuestro recorrido por la primera obra de BIG en España, ¡Esperamos que vengan más!