

En Frankfurt, la ciudad alemana de los rascacielos, estuvimos celebrando la gala del Premio International Highrise Award, donde el proyecto CapitaSpring (Singapur) fue proclamado ganador de la edición en 2024. Este original edificio, diseñado en 2022 por BIG Bjarke Ingels Group y CRA Carlo Ratti Associati, nos abre camino hacia una arquitectura de rascacielos ambiciosa sin miedo a lo “verde”, responsable con la sociedad y más colaborativa. En este post del Reto Kömmerling te contamos todos los entresijos del mejor rascacielos del mundo. ¡Esperamos que te sirva de inspiración para tus nuevos proyectos sostenibles!

La arquitectura sostenible está de enhorabuena: ¿Que un edificio biofílico se ha alzado como el mejor rascacielos del mundo? Como lo oyes.
El premio International Highrise Award (IHA) es el galardón más importante a nivel mundial en la tipología de rascacielos y este año 2024 recae en el proyecto CapitaSpring, en Singapur. El camino hacia el premio no fue fácil: competía con otros 30 edificios de más de 100 metros de altura, entre los que había obras de MVRDV, Jean Nouvel, Foster, Stefano Boeri, OMA, SOM y Zaha Hadid.

El jurado fue unánime en su decisión: “la gente percibe los rascacielos como fríos, arrogantes y cerrados en sí mismos. CapitaSpring es diferente: invita al público a entrar, sin controles ni tener que subir a una planta superior para acceder; es un auténtico catalizador de vida pública”, comenta Mari Randsborg, miembro del jurado.
Además, destacó en el edificio:
No puedo estar más de acuerdo con el jurado: BIG Bjarke Ingels Group y CRA Carlo Ratti Associati lo “bordaron” en este edificio, que en otro post del Reto ya te contamos que era tendencia en arquitectura ;-).

CapitaSpring está ubicado en el corazón del CBD, el Distrito Central de Negocios de Singapur.
Para que te hagas una idea: está en un clima tropical (muy húmedo y caluroso), en un entorno densamente edificado y rodeado de rascacielos funcionales, cero permeables al acceso público y aún menos a la vegetación. Si alguna vez visitaste el centro de Los Ángeles, sabes a lo que me refiero.
Sin embargo, este rascacielos rompe con la tendencia de sus vecinos y se declara abierto al público por los cuatro costados. Para ello tiene reservados dos espacios públicos en el programa: el hawker centre, un mercado de restauración típico en las calles de Singapur, y un jardín vertical ¡de cuatro plantas!
Me gustaría aquí abrir un pequeño debate en cuanto a los edificios biofílicos: en mi opinión, el discurso no radica en decir que lo verde “está de moda”. Los arquitectos top como BIG se han fijado en la importancia de incorporar la naturaleza en nuestros edificios, no solo como recurso de diseño sino también como componente imprescindible para ciudades resilientes y saludables.

El edificio es una construcción de uso mixto de 280 metros de altura, es el segundo edificio más alto de Singapur. En este apartado te descubrimos el edificio desde su acceso abierto en planta baja, sus espacios en las plantas superiores y terminando en el jardín visitable en la cubierta del piso 51 :
Lo que destaca en el proyecto es la intención de su promotor de “crear una comunidad vertical, viva, vibrante, que sea atractivo a las empresas por ser un edificio todo-en-uno».

En realidad, la Autoridad de Urbanismo de Singapur tuvo mucho que ver en la decisión de abrir las primeras plantas a la calle: “peatonalicemos las plantas bajas de los edificios”, propone Siew Leng Fu, responsable del departamento de Planificación Urbana de la ciudad.
Así, el edificio se presenta como parte de la calle, puedes entrar y salir sin ser controlado y sentarte n uno de los bancos cómodamente.

En el solar antes existía un hawker centre, un espacio abierto cubierto, con puestos de comida y mesas, donde la gente de negocios se reunía a comer a diario. El proyecto dedica las dos primeras plantas a este mercado, también de acceso público, preservando así las costumbres de la vida diaria en el distrito.

Una de las estancias de acceso privado de la torre es el apartahotel para empleados y gente de negocios que deseen hacer noche en el mismo lugar. Con esta oferta tienen opción de hacer vida íntegramente en el edificio con todas las necesidades cubiertas sin salir de él, una especie de barrio vertical.

Imagínate hacer una pausa en tu trabajo dándote una vuelta por un edén vertical de cuatro plantas. O aún mejor, salir de la oficina portátil en mano y encontrar tu rincón de trabajo para las próximas dos horas en plena naturaleza. ¿Suena bien verdad?
Este concepto de “oasis vertical” es la propuesta de BIG y CRA para la tipología de rascacielos del siglo 21: «lo verde pasa a ser un activo más de los edificios.»

Este jardín cubre además el propósito de las Autoridades de Urbanismo de Singapur, en su deseo de crear “áreas de reemplazo del paisaje”: que cierta superficie del edificio quede destinada a sustituir la parte de naturaleza retirada en el solar debido a la construcción.

Este parece ser el espacio menos atractivo del edificio, en comparación con la singularidad del resto de usos. Las oficinas son salas de trabajo premium equipadas con la última tecnología. Ocupan las 29 plantas superiores de la torre y tienen vistas panorámicas al río Singapur y el Marina Bay.

Un hito como CapitaSpring no podía prescindir de una cubierta con vistas. En la coronación del edificio se puede disfrutar de la panorámica en 360º y de un pequeño paseo por su cubierta transitable. En esta se encuentra un jardín con diversas especies vegetales autóctonas y también otras de valor culinario, utilizadas en el restaurante ubicado también en cubierta.