

El hecho de que las ciudades cada vez acojan más personas lo lleva recalcando ONU Hábitat años: el 68% de la población mundial en 2050 vivirá en entornos urbanos. Por otro lado, la disponibilidad de suelo edificable en las ciudades se agota, el ritmo de edificación se ralentiza y la oferta se encarece. Exacto, estamos ante el dilema del acceso a la vivienda del siglo XXI.
Una opción inteligente de construir sin echar mano al suelo urbano es crecer en altura sobre los edificios existentes, como sucedió en las Torres de Colón, en Madrid. Pero no todas las ampliaciones en altura deben ser macroproyectos: la suma de intervenciones a pequeña escala crea poco a poco también algo grande :-). Siguiendo esta línea, el Gobierno Vasco construirá con su programa «Levantes» 189 nuevas viviendas sobre 5 viviendas públicas existentes.
El Reto Kömmerling ha tenido acceso a las presentaciones de los arquitectos que realizarán los 5 proyectos piloto del programa. En este post te desgranamos las claves para acometer este tipo de intervenciones y te presentamos por supuesto los proyectos que se realizarán en el País Vasco.

Como arquitectos, trabajar en un proyecto con la técnica de levante supone un reto técnico y de diseño interesantísimo. En este tipo de intervenciones lo importante es saber complementar nuestra actuación con la arquitectura preexisente. Las 2 preguntas principales que debemos responder con excelencia son: ¿Cómo coronar el edificio con calidad arquitectónica? y ¿qué sistema constructivo es el más adecuado?
Aquí tienes una serie de temas a trabajar en proyectos de viviendas sobre viviendas:
¿Estamos ante un entorno urbano densificado? ¿Existen límites de zonas verdes y caminos peatonales? ¿Qué ancho tienen las vías rodadas? ¿Cómo se percibirá la ampliación desde el suelo?
Este tema es quizás el más crítico, ya que hay que construir sobre un edificio. La forma, las dimensiones y crujías del edificio preexistente son las que condicionan la forma y distribución de los nuevos apartamentos. También si el edificio tiene cubierta plana o inclinada.
También es esencial localizar los núcleos de comunicación vertical, los patinillos de instalaciones y los ejes estructurales, para tomarlos como referencia en nuestra actuación.
Es preciso realizar estudios medioambientales como la orientación, el soleamiento, ráfagas de viento, si hay edificación más alta que arroja sombras, si la ampliación interrumpe la entrada de luz natural en las estancias inferiores del edificio, posibilidad de vistas, etc.
¿Cómo se relaciona funcionalmente la ampliación con el edificio preexistente?
No olvidemos que toda solución arquitectónica conlleva el cumplimiento de normativa: mucho ojo con la normativa en caso de incendios y la accesibilidad.
Lo mejor es optar por sistemas constructivos ligeros que se ejecuten en junta seca y se eleven con grúa con facilidad, como los módulos prefabricados y los sistemas industrializados. Todo lo que sea molestar a los vecinos agilizará el proceso de ejecución.
Para ello existen diferentes técnicas estructurales como el steel framing, el entramado ligero de madera, los muros y vigas de CLT, etc. También puedes optar por una combinación de órdenes estructurales, por ejemplo: la unión con la estructura preexistente mediante pilares metálicos y montar módulos prefabricados de madera sobre éstos. ¡Échale imaginación!
Como te comentamos al principio del post, la Consejería de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco está implementando varias estrategias para facilitar el acceso a la vivienda a colectivos vulnerables, y evitar a toda costa consumir más suelo urbano. El programa “Levantes” está destinado a construir viviendas sobre viviendas para jóvenes y personas con movilidad reducida.
Este plan es el primero dentro de una estrategia a gran escala, con la que el Gobierno Vasco creará 2000 nuevos apartamentos sobre 65 VPOs existentes. De momento, nos quedamos con los 189 nuevos alojamientos dotacionales (así los han denominado), que a partir de 2030 se elevarán sobre las cubiertas planas de bloques de vivienda pública en régimen de alquiler.
Aunque las aproximaciones para cada caso son completamente diferentes, la premisa común en todos es emplear sistemas constructivos y/o estructuras industrializados. De esta forma, los módulos de las nuevas dotaciones se ensamblarán en altura con grúas, minorizando así los estorbos a los vecinos.
Echemos un vistazo a los 5 anteproyectos, repartidos en varias ciudades de la región:

En este caso los arquitectos diseñan una ampliación de dos plantas con distribución compacta para albergar el mayor número de alojamientos posibles. El levante se separa visualmente del edificio original creando terrazas de acceso para todos los vecinos y al mismo tiempo crea una imagen integrada de todo el conjunto.

Otro punto fuerte del proyecto es la calidad arquitectónica en el interior: favorecer con pocos recursos la iluminación natural y la continuidad espacial. Los arquitectos hicieron un ejercicio de simplificación evitando los tabiques y jugando con quiebros en las fachadas para diferenciar las estancias.

La intervención en Leioa consiste en subir dos plantas de alojamientos dotacionales de forma escalonada en un bloque de viviendas con patios interiores. Los arquitectos plantean una estructura modular con Steel frame.

Los alojamientos son pasantes y se distribuyen en pastilla a lo largo de las plantas. Los accesos son por galerías exteriores longitudinales.

El encargo en Vitoria supuso todo un reto, al tener que actuar en una manzana completa de bloques lineales con 161 viviendas preexistentes. La solución de los arquitectos consiste en aprovechar los numerosos núcleos de comunicación vertical de los bloques para romper con homogeneidad y jugar a crecer con diferentes volumetrías. Por lo tanto, los nuevos levantes tendrán de 1 a 3 plantas.
¿Cómo se construirán los levantes en Vitoria? Cada alojamiento se fragmenta en diferentes módulos prefabricados de madera de forma que, los espacios que queden entre ellos, dan lugar a los pasillos.

La propuesta de levante de los arquitectos destaca por su elegancia y sensibilidad. Deciden relacionarse de forma sutil con el bloque preexistente con volumetrías escalonadas y espacios de balcón con estructuras metálicas prefabricadas.

Desarrollan 3 tipologías de alojamientos de 0, 1 y 2 dormitorios con una distribución flexible en planta debido a las diferentes dimensiones de las crujías. Además, incorporan una serie de terrazas verdes colectivas en conexión con el bosque adyacente.


El proyecto de levante en Mutriku es una intervención sencilla pero inteligente: los arquitectos decidieron actuar en una sola planta, apostar por la optimización de la orientación y dar gracia a los espacios exteriores, girando la distribución de cada módulo de alojamiento 10 grados del plano de fachada. El resultado son corredores de acceso de calidad espacial y balcones que mantienen la privacidad en cada alojamiento sin tener que tabicar.