

Hace unos días asistimos a la presentación del “IA Lab COAM”, un evento clave en el que se puso de manifiesto la urgencia de que los arquitectos debemos asumir un papel protagonista en el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en nuestra profesión. Desde el Reto Kömmerling, como asistentes y observadores de esta jornada, pudimos ser testigos de cómo el COAM pretende posicionarse en el epicentro de una transformación inevitable (de lo cual nos alegramos), donde la arquitectura y la IA convergen en un espacio que trasciende lo puramente técnico para adentrarse en lo ético, social y cultural.

El COAM, en su rol de liderazgo, ha lanzado el “IA Lab”, como un laboratorio de ideas donde los arquitectos y la arquitectura se sitúan en el centro del debate sobre cómo la IA puede transformar no solo los procesos creativos y de diseño, sino también las metodologías de construcción y la gestión de proyectos arquitectónicos. Este espacio busca ser un punto de reflexión y experimentación, donde se tracen las líneas maestras para una implementación consciente y efectiva de la IA en la profesión.
Este laboratorio no se concibe como un espacio para admirar la tecnología desde una perspectiva distante. Por el contrario, el objetivo es invitar a los arquitectos a liderar el cambio, aprovechando las herramientas que ofrece la IA sin perder de vista los valores fundamentales que definen la arquitectura: la creatividad, la innovación y el compromiso con el entorno social y medioambiental.
El dilema del arquitecto ante la IA
Uno de los temas más recurrentes durante la presentación fue el dilema al que se enfrentan los arquitectos al decidir entre seguir las reglas tradicionales o experimentar con nuevas formas y herramientas tecnológicas, como la IA. En este sentido, los asistentes debatieron sobre cómo, históricamente, la profesión ha estado llena de reglas —algunas explícitas y otras implícitas— que los arquitectos deben aprender a manejar para poder innovar sin perder de vista los límites éticos y técnicos.

Al igual que en su momento lo fueron AutoCAD y BIM, la IA está provocando una mezcla de expectativas y temores. ¿Nos sustituirá la tecnología en nuestras tareas cotidianas? ¿Perderemos el control creativo? Sin embargo, los ponentes del evento hicieron un paralelismo interesante: cuando AutoCAD se introdujo en la profesión, también generó resistencias, pero con el tiempo ha demostrado ser una herramienta que no solo agiliza el trabajo, sino que libera tiempo para que los arquitectos se concentren en los aspectos más creativos y conceptuales de sus proyectos.
Durante el evento también surgieron preocupaciones sobre la calidad de los datos y la banalización de la arquitectura. La rápida adopción de la IA en la generación de imágenes arquitectónicas ha generado proyectos que, en ocasiones, son percibidos como colecciones de imágenes vacías, carentes de contexto y sustancia. Los asistentes reflexionaron sobre la necesidad de ir más allá del uso estético de la IA y aterrizar las ideas en un contexto real, donde la coherencia y la consistencia de los datos sean fundamentales para la toma de decisiones.

La IA tiene un potencial innegable para mejorar la creatividad y la innovación en la arquitectura, pero para que este potencial se concrete, es crucial abordar el problema de la calidad de los datos en la industria. Los arquitectos deben ser capaces de generar, analizar y trabajar con bases de datos suficientemente buenas para que las predicciones y automatizaciones que propone la IA sean verdaderamente útiles.
Otro aspecto clave de la discusión fue la diferencia entre automatizar y optimizar procesos. No todo en arquitectura puede o debe ser automatizado. Los arquitectos deben ser estratégicos al decidir qué procesos de su trabajo pueden beneficiarse de la automatización sin comprometer el criterio creativo y humano que define la profesión. En este sentido, el IA Lab busca ofrecer las herramientas y el conocimiento necesario para que los arquitectos puedan hacer estas distinciones y aprovechar al máximo las capacidades de la IA.
La presentación del “IA Lab COAM” marca el inicio de una nueva era en la arquitectura, donde la IA no solo será una herramienta más en el arsenal de los arquitectos, sino un factor transformador que redefinirá la manera en que concebimos y construimos nuestro entorno. Desde aquí queremos dar las gracias especialmente a Inés Leal y Stefan Junestrand co-directores IA Lab COAM y a Ángela Baldellou, gerente COAM por impulsar esta iniciativa.
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