

Entre el 6 y el 8 de febrero, el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) se transformó en el epicentro de la actividad profesional al albergar el Primer Congreso de Arquitectos y Arquitectas de Madrid. Desde el Reto Kömmerling tuvimos el privilegio de participar en esta experiencia única, que convocó a toda la comunidad a replantear y debatir el futuro de nuestra profesión. Durante tres intensos días, el congreso se convirtió en un espacio de reflexión, diálogo y búsqueda de soluciones frente a los desafíos a los que se enfrenta la profesión.
El congreso surge de una inquietud común: abordar de manera urgente los problemas que deterioran la práctica profesional en el día a día. En un contexto en el que tanto la formación, la retribución y las condiciones laborales se ven afectadas por los cambios del mercado, el evento se presenta como un punto de encuentro para compartir experiencias, identificar dificultades y, sobre todo, construir propuestas de acción concreta.

El programa del congreso fue amplio y diverso, abarcando desde cuestiones técnicas hasta debates sobre la imagen y el futuro del ejercicio profesional. Uno de los momentos más destacados fue la conferencia “El arquitecto como trabajador. Una perspectiva transversal común”, impartida por Francisco González de Canales. En esta sesión se exploró la importancia de la comunicación en el trabajo actual, planteándose la idea de la “fábrica transparente”, donde producción y comunicación de emociones se entrelazan.

La segunda conferencia, titulada “Demanda de futuro” y presentada por Raquel Martínez junto a José María Echarte, propuso un análisis profundo sobre cómo anticipar las demandas laborales y la transformación en la formación de arquitectos. Se debatió el impacto del Plan Bolonia en la educación y la necesidad de diversificar la profesión, poniendo especial énfasis en la incorporación de la mujer y en la actualización de los planes de estudio para responder a un mercado en constante cambio. Este espacio no solo sirvió para identificar áreas de mejora en el sistema educativo, sino que también resaltó la importancia de la formación continua como herramienta esencial para la evolución profesional.

Otra intervención memorable fue la conferencia “Los arquitectos de la administración”, conducida por Isabel Calzas, Directora General de Política de Vivienda y Rehabilitación del Ayuntamiento de Madrid. Aquí se destacó el valor de trabajar en el sector público, donde los arquitectos tienen la oportunidad de intervenir directamente en el diseño urbano y en la rehabilitación del patrimonio. La vocación de servicio público, la conciliación laboral y la diversidad de áreas de intervención fueron algunos de los temas que resonaron en este debate, evidenciando el papel crucial que juega la administración en la promoción de una arquitectura más inclusiva y de calidad.

César Ruíz Larrea cerró la jornada de conferencias con “Sobrevivir a la tormenta perfecta”. En su intervención, ofreció una mirada personal y profesional sobre la transformación de la arquitectura a lo largo de sus 50 años de experiencia. Abordó temas tan variados como la crisis en los estudios de arquitectura, la necesidad de renovar herramientas y paradigmas, y el impacto de la regulación burocrática en el ejercicio profesional. Su mensaje fue claro: la transformación es inevitable, pero el optimismo y la capacidad de adaptación pueden marcar la diferencia.
Además de las conferencias, el Primer Congreso de arquitectos y arquitectas de Madrid incluyó 10 mesas de trabajo distribuidas en tres bloques temáticos.

Cada mesa de trabajo permitió que los asistentes intercambiaran ideas de manera libre y constructiva, elaborando resúmenes y conclusiones que, sin duda, serán la base para futuras propuestas de acción. La diversidad de opiniones y la riqueza del debate reflejaron el compromiso de los arquitectos y arquitectas asistentes al Congreso de la necesidad de la evolución de la profesión.
Una da las cosas más inspiradoras del Primer Congreso de arquitectos y arquitectas de Madrid fue, sin duda, el espíritu colaborativo que se palpaba en cada sesión. Los temas tratados no solo evidenciaron los retos a los que se enfrenta la arquitectura hoy en día, sino que también abrieron la puerta a nuevas formas de pensar y actuar. Se destacó la importancia de la comunicación, tanto interna como externa, para generar cambios reales y sostenibles. La convergencia entre tradición y modernidad se hizo presente en cada intervención, dejando claro que la innovación y el respeto por la experiencia deben ir de la mano.
Desde el Reto Kömmerling tenemos claro que el futuro de la arquitectura y en consecuencia, la profesión de arquitecto estará marcado por una fusión entre creatividad y digitalización, abriendo la puerta a proyectos más ambiciosos y sostenibles. Y recuerda, nunca pierdas la pasión.