

Desde el Reto Kömmerling nos hemos acercado a IFEMA con la energía que caracteriza a quienes creemos que la arquitectura puede —y debe— cambiar el mundo. Lo hacemos en el marco del Congreso de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0, un foro que se consolida como termómetro de las tendencias que darán forma al sector en los próximos años. Nada más atravesar el pabellón, la atmósfera deja claro que aquí se habla el idioma de la sostenibilidad, la industrialización y la digitalización, tres pilares que resuenan en cada ponencia y en cada pasillo de Rebuild 2025.
Gema Travería, directora de Rebuild, e Ignasi Pérez Arnal, director del Congreso, inauguraron la jornada invitándonos a visualizar la construcción como un ecosistema híbrido en el que la tecnología ya no es accesorio, sino motor de cambio. El programa prometía varios días de inmersión total en BIM, desde el modelado informacional hasta la gestión del dato a lo largo de la vida útil del edificio; una jornada monográfica sobre Contech con la presentación de diez start-ups llamadas a sacudir la cadena de valor; y varias sesiones sobre inteligencia artificial, ese “nuevo socio” que empieza a optimizar proyectos, obras y mantenimiento.

Varias preguntas flotaban en el aire en busca de respuesta ¿cómo suplir la falta de mano de obra cualificada?, ¿qué define un espacio verdaderamente saludable?, ¿qué palancas acelerarán el acceso a vivienda asequible?,¿cómo incorporamos la madera industrializada al catálogo de materiales habituales sin sacrificar rigidez ni durabilidad?, ¿cómo responderemos al déficit de mano de obra especializada que exige la digitalización?, ¿qué significa diseñar espacios saludables cuando la calidad del aire interior y el confort térmico se han convertido en derechos ciudadanos?, ¿cómo activará el PERTE de industrialización de la vivienda la transformación real del parque residencial español?
La ponencia inaugural de Rebuild corrió a cargo de Dominique Perrault, maestro en traducir la escala arquitectónica al lenguaje urbano sin perder la precisión de relojero. Bajo el título “¿Cómo hice 2 800 viviendas para los Juegos Olímpicos de París?” desgranó los entresijos de la Villa Olímpica: un proyecto que no se limitaba a alojar atletas durante el verano de 2024, sino que aspiraba a tejer ciudad a largo plazo.

Perrault parte de una premisa rotunda: «Si la arquitectura es el hardware, el urbanismo es el software que la hace funcionar». Frente a la complejidad normativa y la presión de los tiempos, defendió la planificación integral—un all-in en el que administración pública y capital privado comparten hoja de ruta—y explicó cómo reciclar preexistencias industriales para activar barrios hoy periféricos pero mañana céntricos. Más que edificios-ícono, habló de tejido urbano resiliente, capaz de mutar con las necesidades sociales, económicas y medioambientales.
Las lecciones que extraemos son múltiples:

Su visión encaja como un guante con el Reto Kömmerling: impulsar soluciones de fachada y ventana que aumenten la eficiencia sin renunciar a la estética ni a la economía de medios.
La segunda ponencia estelar cambió el compás y nos llevó al terreno de la experimentación conceptual. Massimiliano Fuksas —arquitecto sin “estilo” prefijado y confeso amante de la música— reivindicó el papel de los compositores frente a los meros intérpretes. Durante la pandemia, su estudio se sumergió en un proceso de investigación radical, condensado en una animación presentada en la Bienal de Venecia: ciudades verticales, densas y circulares que sortean la “gravedad” funcional de la urbanística tradicional.

Sus reflexiones orbitan alrededor de tres vectores:

Fuksas alerta de que la arquitectura “suena igual en todas partes” y defiende recuperar la libertad creativa para imaginar futuros alternativos. No habla de utopías: muestra proyectos construidos donde la geometría se dobla en beneficio del confort y la sostenibilidad.
Salimos de REBUILD 2025 con el entusiasmo intacto y —sobre todo— con la inspiración de quienes, como Perrault y Fuksas, se atreven a preguntarse “¿y si lo hacemos distinto?”. El futuro de la construcción se escribe hoy, aquí, llena de sostenibilidad, bienestar y belleza accesible para todos.
ACLARACIÓN:
REBUILD abarcó mucho más que estas dos ponencias; sin embargo, entenderéis que estos arquitectos han influido decisivamente en lo que soy hoy.