Residencial Turianova-Arcos
Un referente de cómo combinar diseño, eficiencia energética y urbanismo inteligente
AQ Turianova emerge como un nuevo foco de crecimiento urbano en Valencia, y la promoción Turianova-Arcos, de la mano de AQ Acentor y diseñada por Grupotec, es uno de los proyectos que mejor refleja esta evolución. Ubicado en el barrio de La Fuente de San Luis, frente al Hospital La Fe, este complejo residencial combina un diseño de inspiración racionalista con soluciones constructivas de alta eficiencia energética. La reciente finalización de la primera fase de obras, con 163 viviendas, inaugura una nueva forma de entender el confort y la sostenibilidad en altura, y confirma la transformación definitiva de la zona.
En primer lugar, conviene resaltar la ubicación estratégica del proyecto. Insertado en un sector de la ciudad que ha crecido de forma notable en los últimos años, Turianova-Arcos ofrece un entorno de amplias zonas verdes, carril bici, circuito de running y una conexión muy próxima al centro urbano. AQ Turianova se concibe como un “barrio inteligente” (Smart City), en el que las dotaciones y los servicios se desarrollan para facilitar la vida diaria de los residentes, sin renunciar al diseño ni a la calidad constructiva.

La composición y diseño
Uno de los elementos más llamativos de Turianova-Arcos es la composición de sus fachadas, en las que se reconoce un guiño a la tradición racionalista de grandes maestros como Giuseppe Terragni. La volumetría se resuelve en dos bloques principales de 17 plantas (15 sobre rasante y 2 bajo rasante), con un lenguaje arquitectónico que responde a la búsqueda de la pureza de líneas y la modulación equilibrada de huecos. Esta clara lectura de las formas, basada en la proporción y la repetición de módulos, otorga al conjunto una estética contemporánea y elegante, sin caer en la ostentación.
La racionalidad compositiva de Turianova-Arcos trasciende la pura apariencia y se extiende a todos los aspectos técnicos y funcionales del edificio. En el interior, la distribución de las viviendas se ha planteado para optimizar la ventilación y el confort térmico. Los grandes huecos de fachada proporcionan luz natural, al tiempo que, gracias a la estudiada orientación de los bloques, se minimiza la incidencia directa del sol en las horas más calurosas. Los recorridos peatonales, escaleras y ascensores, se han planificado para favorecer la circulación fluida y la accesibilidad, cumpliendo sobradamente las exigencias de habitabilidad y confort.
Envolvente y eficiencia energética
En la envolvente del edificio es donde mejor se pone de manifiesto la apuesta por la eficiencia energética. Para ello, Turianova-Arcos se ha dotado de sistemas Kömmerling, en concreto del modelo Eurofutur Elegance, complementado con el cajón de persiana Rolaplus. Esta combinación ofrece una elevada capacidad de aislamiento térmico y acústico, al tiempo que garantiza la máxima durabilidad. La elección de estos sistemas Kömmerling no es casual. Sus prestaciones se integran de forma natural en la visión global del proyecto, que busca el menor impacto medioambiental y la máxima calificación energética.

Por otro, el cerramiento permite la entrada de luz sin comprometer el confort térmico, gracias al uso de vidrios de alto rendimiento. A ello se suma la mejora en el aislamiento acústico, clave en un edificio de gran altura cercano a zonas urbanas con tráfico. Para garantizar una instalación impecable, se ha contado con Soman PVC, empresa perteneciente al Club Kömmerling que ha colocado aproximadamente 1.400 ventanas y balconeras a lo largo de las distintas viviendas de Turianova-Arcos. Este volumen de carpinterías refleja la envergadura del proyecto y la importancia que se otorga a cada elemento de la envolvente.
El resultado: un edificio coherente
Si profundizamos en los espacios comunitarios y zonas comunes, el proyecto ofrece un abanico de equipamientos muy completo. Piscina, pista de pádel, áreas ajardinadas y parque infantil dotan al conjunto de un carácter familiar y social, reforzando la identidad de barrio. El racionalismo de la composición se vincula no solo con la fachada, sino con la lógica de los recorridos interiores y la ordenación de los espacios libres. El resultado es un edificio coherente, donde cada elemento –desde la posición de los núcleos de comunicación hasta la ubicación de la piscina en la zona ajardinada– obedece a una estudiada integración con el entorno y a la búsqueda de la armonía constructiva.

Turianova-Arcos muestra cómo la arquitectura puede ser un agente de transformación positiva de la ciudad y al mismo tiempo ofrecer soluciones innovadoras, duraderas y comprometidas con el medioambiente. No te pierdas el resto de proyectos con sistemas Kömmerling.



