Plan Vive: San Sebastián de los Reyes

Junquera arquitectos
64.921m2
Grupo Avintia
BREEAM Muy bueno
2024
Residencial
Culmia
San Sebastián de los Reyes

488 viviendas del Plan Vive que demuestran que la arquitectura social también puede ser extraordinaria.

Hay proyectos que no necesitan levantar la voz para ser importantes. Basta mirarlos con calma, entender lo que proponen y cómo lo hacen. El conjunto de 488 viviendas en San Sebastián de los Reyes, promovido por Culmia dentro del Plan Vive de la Comunidad de Madrid, a simple vista puede parecer un edificio más. Pero no te equivocas, aquí no solo se han construido viviendas, se ha planteado una forma diferente de pensar la vivienda pública.

El reto era complejo: viviendas en alquiler a precio asequible, plazos ajustados, eficiencia energética y calidad arquitectónica. Todo eso, sí. Pero además, un compromiso: que las personas vivan bien. Que encuentren en su casa no solo cobijo, sino también dignidad. Y que la arquitectura acompañe sin alardes innecesarios.

Fotografía: Álvaro Viera

Un sistema que cambia las reglas

Este proyecto del Plan Vive ha sido diseñado por Junquera Arquitectos y ejecutado mediante el sistema integral de construcción industrializada ávita, desarrollado por Grupo Avintia. ¿Qué significa esto? Que cada parte del edificio ha sido pensada para fabricarse en taller y ensamblarse en obra con la precisión de un reloj suizo. En su fábrica de Aranda de Duero, Wallex, se preparan los muros multicapa con las ventanas ya instaladas, en este caso fabricadas con el sistema KÖMMERLING Xtrem 76AD y el cajón de persiana RolaPlus  por SOMAN PVC, miembro de la Red Oficial KÖMMERLING.

¿Y luego? Se cargan en camiones, se trasladan a Madrid y, en menos de 30 minutos por panel, se colocan con grúa. Sin sorpresas. Sin improvisaciones. El resultado es visible desde el primer día de obra: menos residuos, menos maquinaria pesada, menos tráfico de vehículos pesados y todo ello en un entorno mucho más limpio y seguro.

Construcción industrializada

Arquitectura sencilla y de calidad

La industrialización ha permitido reducir un 30 % los plazos de construcción, pero no ha sido un fin en sí misma. Ha sido una herramienta para lograr lo verdaderamente importante: viviendas bien construidas, eficientes, duraderas y habitables. Porque no todo vale en la vivienda asequible. Y este proyecto lo deja claro. Se ha apostado por una arquitectura sencilla, sí, pero bien pensada. Una arquitectura que busca el equilibrio entre forma y función. Entre economía y belleza. Entre repetición y singularidad.

La fachada muestra un ritmo modular preciso y repetitivo, característico de la construcción industrializada. Las barras verticales metálicas en barandillas y separadores marcan una cadencia visual que aporta unidad al conjunto, a la vez que otorgan cierta riqueza formal sin sobrecargar. Las sombras proyectadas refuerzan esa geometría clara y dinámica. La alineación de huecos, el uso de módulos repetidos y la simetría en la composición hacen que el edificio se perciba ordenado, lógico y eficiente. Esta organización, lejos de ser fría, genera una estética serena y contemporánea.

Fotografía: Álvaro Viera

Además su acabado blanco liso contribuye a conseguir esa imagen antes comentada, donde el protagonismo lo toman los volúmenes salientes de terrazas y barandillas que actúan como elementos de control solar pasivo, generando sombra y protegiendo las superficies acristaladas de la radiación directa. Esto permite mejorar el confort interior sin necesidad de recurrir a sistemas activos complejos.

Tipologías flexibles y confortables

Detrás de cada decisión proyectual hay una reflexión profunda sobre cómo vivimos hoy. Las tipologías de vivienda son flexibles y adaptables. La composición familiar cambia, los usuarios también. Y la arquitectura debe poder responder a eso. Las instalaciones se concentran en patinillos verticales registrables desde zonas comunes, lo que permite mantenimiento y reparaciones sin entrar en las viviendas. Es decir: menos molestias, menos tiempo perdido y más autonomía para los usuarios.

Las 488 viviendas del Plan Vive de San Sebastián de los Reyes pueden ser de 1, 2 y 3 dormitorios, y cuentan con terrazas, garaje y trastero, pero también con espacios comunes de calidad: piscina, gimnasio, pista multideportiva, sala coworking, zonas infantiles y conserjería. No es un lujo. Es una declaración de intenciones: el espacio compartido también forma parte del hogar.

Fotografía: Álvaro Viera

Y en el interior, el confort es tangible. Gracias al sistema KÖMMERLING Xtrem 76AD, con un Uw desde 0,83 W/m²K, el aislamiento térmico y acústico alcanza niveles muy superiores al estándar. Y sí, todas las viviendas tienen el mismo modelo de ventana. A algunos les puede sonar a limitación. Pero en realidad es todo lo contrario: homogeneidad estética, eficiencia constructiva y control total del rendimiento energético.

Además, las ventanas se instalan ya en fábrica, con lo que se garantiza una colocación perfecta, sin fisuras, sin errores de obra. ¿El resultado? Una envolvente continua y eficiente.

Certificación y sostenibilidad

Nada de lo anterior tendría sentido si no estuviese respaldado por datos. El conjunto ha logrado la certificación BREEAM “Muy Bueno” y una calificación energética AA, gracias a la combinación de aerotermia centralizada, iluminación LED de bajo consumo, materiales prefabricados y carpinterías de altas prestaciones.

Aquí no hay “greenwashing”. Hay decisiones bien tomadas.

Fotografía: Álvaro Viera

Este proyecto demuestra que es posible construir vivienda social de calidad sin caer en el “mínimo imprescindible”. Y que la industrialización no es sinónimo de frialdad, sino de eficiencia, sostenibilidad y precisión. Elegir un único modelo de ventana en un proyecto de esta escala no es casualidad. Es una estrategia. Implica menos variabilidad, más velocidad de fabricación, menos errores de instalación y una imagen coherente en fachada. Pero, sobre todo, significa que todas las viviendas, sin importar su tamaño, tienen el mismo nivel de confort. El mismo aislamiento. La misma calidad.

El caso de San Sebastián de los Reyes es uno de los más relevantes dentro del Plan Vive, que contempla hasta 25.000 viviendas en alquiler asequible en los próximos ocho años. Este lote, en concreto, forma parte de un conjunto más amplio que incluye promociones en Alcorcón, Tres Cantos, Getafe o Alcalá de Henares. Pero lo más importante no son los números. Lo importante es el mensaje: se puede hacer mejor. Se puede dignificar la vivienda pública. Se puede apostar por la innovación sin renunciar a la calidez. Y se puede y se debe construir pensando en las personas.

Nueva llamada a la acción

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Jorge Consuegra
Arquitecto especializado en diseño estratégico y nuevas tendencias.

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