PassivHaus y KÖMMERLING juntos en el Construmat 2017
23 mayo, 2017
Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal. Rafael Moneo
9 noviembre, 2017

Cementerio de Finisterre. César Portela

Los cementerios siempre han sido entendidos como lugares cerrados,
acotados, donde a través de una puerta se accede a un laberinto de caminos,
rodeados de mausoleos y nichos.

La propuesta es la de un cementerio fragmentado, abierto, de pequeñas
edificaciones que se adaptan a su entorno, a la accidentada topografía del
terreno, minimizando el impacto arquitectónico en el paisaje. Son 14 cubos de
granito, a primera vista desordenados, simulando rocas desprendidas en la
ladera o contendores de un posible naufragio de un barco. El cementerio mira
hacia el mar y hacia el Monte Pindo, sagrado en la cultura popular gallega.
“La imagen del cementerio es la de una senda que atraviesa una
aglomeración de casas, una serpiente que repta a lo largo de la ladera de la
montaña hasta el mar, adaptándose a las repentinas variaciones del terreno
(…) El proyecto imita el modo en que la naturaleza produce sus arquitecturas,
y refleja la forma adoptada por los habitantes de esta tierra para producir las
propias. Es una obra para perder el miedo a la muerte”.

César Portela